miércoles, 9 de enero de 2008

Foto tomada por indeleble.

Y como nace un poema,

tan solo con ver el reflejo del mar

en algún par de ojos,

y porque se escurre el agua entre los dedos

simplemente busca su lugar ese infinito,

ese bravío océano de colores caprichosos,

pequeñez enfrentar tanta bravura

y encanto mágico,

sumergirse en sus entrañas,

cuantos secretos

sí me susurran al oído,

atrapado en algún caracol,

desolado en esa playa

cuéntame un secreto al oído,

y volveré a ver el mar en esos ojos.

5 comentarios:

Damián de Victoria dijo...

Que poema tan evocador, me transportó a las playas de Los Cabos. Si, los mexicanos somos muy ardientes, pero más que todo, nos gusta encontrar en cada rincon de la piel de la mujer, la compleja verdad de la creación del universo.

IndeLeble dijo...

Hermoso tu evocacíon de Los Cabos , si esa repuesta es algo que pocos hombres se animan a buscar , besos amigo !

Bohemia dijo...

Que belleza de poema...Hay ojos que logran mostrar paisajes y otros que guardan en su interior todo un océano...de sentimientos...

Me encantó este post!

Carlos María dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Carlos María dijo...

Me encantó esta pesía. Nada de "intento", es una verdadera poesía, con tus sentimientos expresados llenos de un contenido que habla mucho de vos.
Cariños
Carlos